miércoles, 1 de octubre de 2014

Terry Richardson

Terry Richardson nació en Nueva York en 1965, aunque pronto se mudó a Hollywood. No tuvo una infancia fácil, por lo que de joven intentaba refugiarse en su grupo de música punk-rock y en las drogas. Es en ese ambiente hostil es donde Terry comienza a tomar sus primeras instantáneas de todo lo que ve.





En 1992  vuelve a Nueva York donde comienza a frecuentar clubs nocturnos, discotecas y apartamentos de los personajes de la Gran Manzana, ganándose la popularidad que le ha mantenido en lo alto todos estos años.





Su estilo es inconfundible, caracterizado por sus contenidos polémicos y de alto contenido sexual, se dice que su fotografía es en cierta manera autobiográfica. Su lema, “no hacer nada que él nunca haría”, aunque lo cierto es que hay pocas cosas que Terry no haría.





Ha creado toda una iconografía de sí mismo, sus gafas de pasta, su camisa de cuadros, su dedo pulgar o sus tatuajes (protagonistas de una campaña de accesorios de Valentino), se han convertido en símbolos. Modelos, cantantes, artistas, estrellas de cine han pasado por su objetivo y prácticamente todos han querido ser retratados con el fotógrafo o con alguno de sus iconos.







Aunque amado y odiado por partes iguales, amigos como Lady Gaga, Kate Moss, James Franco o Lindsay Lohan no le abandonan. El dúo que forma con Tom Ford ha creado las campañas más polémicas de la historia.









Terry ha sabido hacer de su fotografía una firma omnipresente en el mundo de la moda y sus fotos están cada mes en las portadas o editoriales de las revistas de moda más importantes del mundo.






Además de numerosos libros publicados, Terry es el artífice de barios videoclips en el que se encuentra el Wrecking Ball de Miley Cyrus.




En los últimos años se dice que ha decaído su afán provocador, además de enfrentarse a acusaciones por supuestos abusos.






Para algunos, abusador de lo obsceno, para otros el genio de la transgresión, pero la realidad es que todo personaje “cool” o con ambición de serlo, desea estar delante del objetivo de Terry Richardson. 


lunes, 8 de septiembre de 2014

Eugenio Recuenco

Eugenio Recuenco (Madrid 1968) es uno de los fotógrafos con más renombre de nuestro país.
Estudió Bellas Artes y tras trabajar como taxista y como profesor de dibujo, se inició en el mundo de la fotografía.








Su trabajo esta especialmente vinculado a la moda, ya que dice que es la más creativa, pero también desarrolla su talento en el mundo de la publicidad, realizando videoclips e intentando introducirse en el mundo del cine.



En cuanto a su estilo, se dice que es capaz de fusionar el arte, el cine y la fotografía. Sus fotos semejan obras pictóricas, de atmósferas oníricas y mundos fantásticos.








Escapa de la postproducción, prefiriendo usarla exclusivamente para corregir detalles de atrezo. Sus esfuerzos se centran en crear el escenario y la historia que acompaña a la fotografía, rechazando el minimalismo del fondo blanco.





“No sé disparar sobre un fondo blanco y luego añadirle toda la historia. Tengo que tener un referente entre la modelo, el fondo, los distintos elementos... Luego ya se arreglará. A lo mejor hago la foto con el coche subido en gatos, y habrá luego que borrarlos, pero no puedo hacer la foto de la chica subida a una mesa y luego transportarla a un coche ficticio... Además, me lo paso bien montando toda la historia. Necesito tocar los elementos. Lo de si sube el coste... a mí no me afecta. Eso es cosa del cliente. Los profesionales sí notan la diferencia entre puro Photoshop y una foto donde el fondo estaba ahí, existía, y otra en que se ha metido.”



Actualmente trabaja para muchas revistas de moda del ámbito nacional e internacional, así como para agencias de publicidad y marcas de moda de renombre.







A lo largo de su carrera profesional, también ha recibido numerosos  premios, que muestran el valor y la calidad de este fotógrafo, que prefiere el término de “creador de imágenes”.